16 de Julio de 2019

AFLICCIONES 

Mi abuela sufrió mucho durante toda su vida. En su vejez, en lugar de quejarse de su pasado y sentir lástima por ella misma, ella encontró la pasa través de la aceptación. Cuando otro familiar se quejaba de algunas circunstancias de la vida, ella siempre preguntaba: “¿Si tus aflicciones estuvieran en una bolsa con todos los problemas de los demás, y tú pudieras alcanzar uno y escoger, no te quedarías con aquellos que tuya tienes?”.

Cada vez que empiezo a sentir lástima por mí misma, recuerdo la “bolsa de aflicciones de mi abuela”. Mentalmente pongo mis problemas en ella junto con todas las aflicciones de los demás que me puedo acordar, y al final llego a la conclusión de que puedo manejar los míos propios mejor que cualquier otro que desconozco.

Aceptación significa cooperar humildemente con todo aquello que el Ser Supremo nos destina. Estoy agradecida con Dios, pues sé que cada reto de la vida me da una oportunidad para crecer. Mi Ser Supremo me dan la fuerza interna que necesito, sólo tengo que creer en esa fuerza y llamarla.

Hoy aceptaré mis retos con valor y Serenidad.