07 de Octubre de 2019

¿A QUIÉN HEMOS DAÑADO? 

En las juntas de FAMILIAS ANÓNIMAS estuvimos estudiando el Paso Ocho, hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado y estuvimos dispuestos a reparar el mal que les ocasionamos. Uno de los miembros se resintió. “Él es quien debe reparar el daño que me causó”, dijo “Yo no tengo que disculparme por nada”.

Una persona de más edad, también habló: “Me agrada pensar que mi hija está reparando el daño que me causó, cuidando de su vida y permaneciendo limpia y sobria, a pesar de que lo haga para ella misma. En cuanto a mí, necesito reparar el daño que le causo a mi esposa por culparla por las fallas en nuestro hogar. Me tengo que perdonar por mentir a fin de ocultar nuestros problemas. Mis compañeros de trabajo están en mi lista, porque fui muy enojón e intolerante con ellos. Yo creo que hasta te voy a poner a ti en mi lista, porque yo puedo estar juzgándote en este momento, a pesar de que una vez me sentí tal como tú estás ahora”.

Nuestro resistente miembro sonrió, se relajó y continuó escuchando.

Hoy buscaré en mi memoria a las personas que he lastimado y entonces pensaré cómo reparar el mal que les he causado.